II Exposición Artesanía en Madera: el talento silencioso de un artesano zamorano tomó La Encarnación

 

 Cuando entré en la sala de exposiciones de La Encarnación, en Zamora, tuve la sensación de estar ante algo diferente. No encontré lienzos colgados en las paredes ni esculturas monumentales. Lo que ocupaba el espacio eran decenas de vehículos reproducidos minuciosamente en madera, todos elaborados a mano por el artesano zamorano Jacinto Rodríguez. Aquella muestra, presentada como la II Exposición Artesanía en Madera, confirmó la consolidación de un proyecto artesanal que había despertado el interés del público tras una primera edición celebrada en 2024.

La exposición abrió sus puertas el 10 de junio de 2026 y permaneció instalada en la sala de La Encarnación hasta el 26 de junio. En ella se exhibieron 52 reproducciones a escala de coches y camiones clásicos realizados íntegramente en madera. La colección recorría décadas de historia del automóvil y del transporte pesado, con modelos inspirados en marcas tan reconocidas como Renault, Seat, Citroën o Land Rover.

Lo primero que me llamó la atención fue el nivel de detalle. Cada pieza reproducía con precisión líneas de carrocería, ruedas, cabinas y elementos decorativos. No se trataba de simples maquetas; eran auténticos trabajos de artesanía construidos a partir de madera de pino y materiales reciclados procedentes de palés. El propio autor explicó que muchas de las herramientas y máquinas utilizadas en el proceso habían sido diseñadas y fabricadas por él mismo para adaptarse a las necesidades de su trabajo.

Mientras observaba los vehículos, conocí la historia detrás de esta afición. Jacinto Rodríguez relató que todo comenzó hace apenas cuatro años, cuando decidió fabricar un camión de madera para su nieto. Aquel primer proyecto despertó una pasión inesperada que terminó convirtiéndose en una colección de más de setenta piezas. Lo que nació como un regalo familiar acabó ocupando una sala de exposiciones y atrayendo a numerosos visitantes.

Uno de los aspectos más sorprendentes fue descubrir el tiempo necesario para completar cada obra. Según explicó el artesano, cada vehículo requiere entre 28 y 35 horas de trabajo, dependiendo de su complejidad. El proceso comienza con una fotografía que sirve como referencia para reproducir fielmente las proporciones originales. Después llegan las fases de corte, ensamblaje, lijado, pintura y acabado.

Entre las piezas expuestas destacó especialmente la reproducción del antiguo camión de bomberos de Zamora. El propio Rodríguez reconoció que era una de las obras más significativas de toda la colección debido a su vinculación con la historia local. También podían contemplarse otros modelos singulares relacionados con el transporte clásico y vehículos que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.

La exposición supuso además la continuación de una trayectoria iniciada dos años antes. En junio de 2024, la misma sala había acogido una primera muestra de vehículos de madera que reunió más de cuarenta piezas y permitió al público zamorano descubrir el trabajo del artesano. Aquella experiencia fue el punto de partida para una segunda edición más amplia y ambiciosa.

Durante mi recorrido percibí que el verdadero valor de la exposición no residía únicamente en los vehículos exhibidos. Lo importante era comprobar cómo un oficio artesanal, desarrollado en el garaje de una vivienda particular y apoyado en materiales reciclados, podía transformarse en una propuesta cultural capaz de atraer la atención de toda una ciudad. En una época dominada por la producción industrial y la fabricación en serie, aquellas piezas recordaban el valor de la paciencia, la precisión y el trabajo manual.

Al abandonar La Encarnación, tuve la impresión de haber asistido a una exposición que iba más allá de la mera exhibición de maquetas. La II Exposición Artesanía en Madera fue el reflejo de una historia personal de creatividad y perseverancia, pero también una muestra del potencial de la artesanía zamorana para seguir encontrando espacios donde mostrarse y ser valorada por el público.