El Ayuntamiento de Zamora ha activado definitivamente la
transformación de las históricas Aceñas de Cabañales en un espacio dedicado a
la promoción de los productos agroalimentarios de la provincia. La iniciativa,
con una inversión cercana a los 100.000 euros, forma parte de las actuaciones
vinculadas al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y a los fondos
de sostenibilidad turística.
El proyecto pretende aprovechar el valor patrimonial del
enclave para reforzar la proyección de la ciudad como destino gastronómico. La
estrategia municipal pasa por vincular la oferta turística a los productos
locales, especialmente los procedentes del sector primario, utilizando como
escaparate un conjunto arquitectónico con siglos de historia a orillas del
Duero.
La intervención se centrará en dos de las construcciones
del complejo, concretamente aquellas que no se sitúan directamente sobre el
cauce. La primera de ellas, ya acondicionada en parte como bar-cafetería,
dispone de varias plantas y equipamientos que facilitan su adaptación: cocina
preinstalada, espacios diferenciados y una planta superior diáfana que
permitirá acoger actividades de divulgación o exposición. La segunda aceña, por
su parte, ofrece áreas abiertas con accesos independientes, lo que la convierte
en un espacio versátil para usos vinculados a la promoción gastronómica.
Según la documentación técnica, las obras previstas son
de carácter menor. El plan contempla tareas de limpieza integral,
acondicionamiento de zonas expositivas y pequeñas reparaciones para poner en
funcionamiento las instalaciones existentes. También se prevé la incorporación
de mobiliario sencillo, principalmente en madera, destinado a la exhibición de
productos y a la atención de visitantes.
El presupuesto base de ejecución asciende a algo más de
97.000 euros, a los que habrá que sumar los impuestos correspondientes. El
calendario fijado es ajustado: dos meses desde el inicio de las obras. Este
margen responde a la necesidad de justificar la inversión dentro de los plazos
marcados por los programas de financiación europeos, un factor clave para
garantizar la llegada de los fondos.
Con esta actuación, el consistorio busca no solo recuperar un espacio emblemático, sino también dinamizar la economía local a través de la promoción de los productos zamoranos, integrando patrimonio, turismo y sector agroalimentario en una misma propuesta.
