El Viacrucis de los Herreros reforzó su identidad en su 34 aniversario con nuevas normas organizativas
La calle de los Herreros se preparó para acoger una nueva
edición del tradicional Viacrucis con motivo del 34 aniversario de la
asociación de hosteleros, que en esta ocasión introdujo cambios significativos
en su organización. Con una ocupación de locales cercana al 99%, se preveía una
alta participación en un evento ya consolidado dentro del calendario festivo de
Zamora.
La Asociación de Hosteleros de la calle de los Herreros
decidió reforzar el carácter propio de la celebración limitando su desarrollo
exclusivamente al recorrido oficial, fijado para el martes 31 de marzo a partir
de las 18:00 horas. Según explicó la organización, el objetivo fue preservar la
esencia original del evento y evitar su dispersión fuera de su ubicación
habitual.
Como consecuencia, únicamente tomaron parte los
establecimientos integrados en la asociación y situados dentro de ese
itinerario. La entidad, presidida por Rafael Lorenzo, estableció además una
serie de medidas para garantizar el correcto desarrollo de la actividad.
Entre ellas, se determinó que no se aceptarían cartillas
ajenas al evento ni procedentes de fuera del circuito oficial. Tampoco se
sellaron documentos no autorizados ni se rellenaron vasos adquiridos fuera del
sistema establecido. Cada participante recibió un vaso oficial serigrafiado,
junto con la cartilla necesaria para completar el recorrido. En caso de
utilizar recipientes externos, las consumiciones se sirvieron con un precio distinto
al fijado para el Viacrucis.
Desde la organización se insistió en que estas decisiones
respondían a la necesidad de mantener la celebración centrada en la propia
calle de los Herreros, evitando que se extendiera a otras zonas de la ciudad.
La asociación dejó claro que su intención era conservar el evento en su espacio
original, reforzando así su identidad y tradición.
El llamado Viacrucis de los Herreros mantuvo su carácter
lúdico, alejado del significado religioso del término. La propuesta consistió,
como en ediciones anteriores, en un recorrido festivo por distintos bares,
donde los participantes realizaron paradas o “estaciones” consumiendo bebidas
en cada establecimiento adherido.
Se trató de una iniciativa orientada a dinamizar la
hostelería y fomentar la convivencia. Algunos locales quedaron fuera del
circuito al estar centrados en la restauración y no disponer de licencia para
la venta de alcohol.
En paralelo, los establecimientos de la zona contaron con
una ampliación de horarios con motivo de la Semana Santa, extendiendo su
actividad desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección.
La calle de los Herreros, considerada una de las
principales referencias del ocio en Zamora, atravesó además un buen momento,
con la práctica totalidad de sus locales en funcionamiento. Un escenario que,
según destacó la asociación, fue resultado del esfuerzo conjunto por
revitalizar esta emblemática vía.
Con todo ello, la organización afrontó esta edición con optimismo, confiando en repetir el éxito de años anteriores y seguir consolidando el Viacrucis como uno de los eventos más participativos de la ciudad.
